Nuestro enfoque
¿Cómo evitar que la armonización facial se vea exagerada?
Una armonización se ve exagerada cuando se pone mucho producto en una sola sesión, se rellenan las líneas en lugar de tratar el soporte que las origina, o no se evalúa cómo se mueve el rostro al hablar y sonreír. Una buena armonización no se nota: se siente.
Por eso trabajamos de forma progresiva: cantidades conservadoras de ácido hialurónico, bioestimuladores como Sculptra® o Radiesse® cuando la firmeza importa más que el volumen, y controles a los 15 y 30 días para ajustar con calma. Si algún día hiciera falta corregir, el ácido hialurónico es reversible con hialuronidasa.
La Dra. Olga Gómez Montoya, médica y cirujana de la Universidad de Antioquia, con práctica dedicada a la medicina estética en El Poblado, Medellín, te explica qué es realista para ti y te acompaña en cada decisión, sin exageraciones ni tendencias pasajeras.
¿Qué es el perfilado mandibular?
El perfilado mandibular es un tratamiento sin cirugía que define la línea de la mandíbula, desde el ángulo cerca de la oreja hasta el mentón. Se hace con ácido hialurónico de alta densidad o con bioestimuladores como Radiesse®, y a veces con toxina botulínica en el masetero.
Con los años, y sobre todo en la menopausia, la mandíbula pierde definición porque disminuyen el colágeno, la grasa de soporte y el hueso. El perfilado mandibular devuelve estructura al tercio inferior del rostro sin endurecer la expresión.
No es para todas: si la causa principal es la piel con poca firmeza, primero se trabaja la calidad de la piel. Eso se define en la valoración.
¿Y el mentón con ácido hialurónico?
El ácido hialurónico en el mentón mejora la proyección y equilibra el perfil. Muchas veces se combina con el perfilado mandibular, porque mentón y mandíbula forman un solo contorno.
«Si al salir de la consulta alguien te dice que te ves descansada y no sabe por qué, hicimos bien el trabajo.» — Dra. Olga Gómez Montoya, médica y cirujana, Universidad de Antioquia